Quienes Somos

Más para Dios todo es posible – Mateo 19:26

Una fundación construida con manos y corazones

Fundación Cristiana Somos Uno nace de un sueño sembrado en el corazón de Marta y Diego, quienes con fe, amor y obediencia al llamado de Dios decidieron dar esperanza a quienes habían sido olvidados por la sociedad. Lo que comenzó como una visión sin recursos, sin camas, sin herramientas, se convirtió en una obra viva de fe, gracias al apoyo incondicional de amigos, empresas aliadas y donantes que creyeron cuando todo era solo un acto de fe.

Esta fundación no ha crecido sola. Detrás de cada paso están las manos, las oraciones y el corazón de personas que creyeron antes de ver los frutos. Como dice Marta: “Las grandes obras al servicio de Dios solo necesitan un corazón agradecido y dispuesto”.

Personas que confiaron desde la primera inscripción; quienes donaron los primeros camarotes; o quien, al conocer nuestro testimonio, creyó y llenó un camión con madera y herramientas. Ellos, y muchos más, no solo han aportado insumos: han sembrado fe y han ayudado a levantar esta obra con su generosidad y obediencia al llamado de Dios.

Hoy celebramos 3 años de vida con más de 90 seres humanos egresados, personas que enfrentaron la calle, las adicciones y la desesperanza, y que hoy caminan en restauración, con propósito, dignidad y fe.

En Somos Uno, no se pide, se trabaja. Aquí se forma con oración y esfuerzo, con herramientas y predicación, con ternura y firmeza. Cada rascador, cada mueble, cada producto artesanal que sale de nuestras manos, cada actividad que realizamos son símbolo de transformación: cada producto está hecho por un ser humano en proceso de restauración, con madera recuperada y con esperanza renovada.

Nuestra Misión

Restaurar vidas afectadas por el consumo de sustancias psicoactivas a través del acompañamiento espiritual, emocional, laboral y social, guiados por la palabra de Dios y sostenidos por una red de amor y apoyo.

Nuestros Valores

  • Fe activa: Creemos en el poder de Dios para transformar vidas.
  • ⁠ ⁠Trabajo con propósito: Nuestros jóvenes se forman trabajando artesanalmente, recuperando dignidad.
  • ⁠ ⁠Servicio y comunidad: No pedimos, trabajamos. Nos apoyamos en redes solidarias y productivas.
  • ⁠ ⁠Obediencia y gratitud: A cada paso, damos gracias a quienes han sido instrumento de Dios.